Germán Arellano Es originario de Cali, Colombia. Hijo de un artista del bonsái, es la segunda persona de su familia en practicar este arte. Comenzó a cultivar bonsáis a los 10 años y, aunque es licenciado en Comunicación Social y Periodismo, siempre ha mantenido el bonsái como su principal pasión.
Desde 2003, cuando fue aceptado como aprendiz por Chase Rosade de Rosade Bonsai Studio, se ha dedicado a compartir sus conocimientos en países como Ecuador, Puerto Rico, República Dominicana, Argentina, México y Colombia. En 2005, fue seleccionado para el primer Concurso Latinoamericano y del Caribe de Nuevos Talentos del Bonsái, celebrado durante el Congreso Latinoamericano en Martinica, donde obtuvo el primer lugar en la edición inaugural.
En 2010, fue invitado como demostrador a Eslovaquia, y regresó en 2011 para realizar más presentaciones y talleres, también en Polonia. En 2012, participó como demostrador en el Congreso Latinoamericano de Bonsái (FELAB) por primera vez. A lo largo de su carrera, ha participado en eventos y clubes internacionales y actualmente ocupa el cargo de segundo vicepresidente de la Federación Latinoamericana y del Caribe de Bonsái (FELAB).
En 2013, representó a Colombia en la Convención Mundial de Bonsái en Jintao, China, y durante los cinco años siguientes realizó varios viajes al país para impartir demostraciones y talleres. Posteriormente, centró sus esfuerzos en mejorar su vivero en Cali, donde cultiva especies tropicales, enebros y pinos adaptados al clima local.
Actualmente, continúa impartiendo clases y talleres en países como México, República Dominicana, Argentina y Brasil, donde también estudió con el maestro Mauro Stemberger en el Colegio Internacional Junípero. Su filosofía se basa en la idea de que la enseñanza es un proceso continuo de aprendizaje.
Este texto presenta una breve reseña de su trayectoria en el bonsái, aunque hay mucho más por compartir. Germán Arellano es el actual segundo vicepresidente de la Federación Latinoamericana y del Caribe de Bonsái (FELAB) y disfruta compartiendo sus conocimientos, con la esperanza de que sus alumnos aprecien y se beneficien de sus clases.